+ ciclo improvisaciones

"Improvisar es un movimiento continuo, un recorrido en permanente cambio donde explorar se torna vertiginoso. Supone un juego de operaciones realizadas en el instante mismo. Intervienen la casualidad, la concentración, la síntesis, el azar, la incertidumbre, la repetición, la intuición, el error, la adaptación, el cambio, la deriva. Atrapar ese instante en su fugacidad es lo que nos proponemos en este ciclo".
Adriana Barenstein / Experiencias en Escena

jueves, 10 de septiembre de 2009

Impromptu


La improvisación no se diferencia en lo esencial de la obra urdida en el pasado.
Toda obra sucede en el presente.

Y todo espectador la construye a su vez en su propia percepción, dejándola desaparecer luego del instante preciso en que sucede, erigiendo en su lugar una forma vaga: la suma de rasgos que delineó, sus voces altas y sus murmullos, colores, espacios, duraciones, texturas, gestos.
Pero es la suma de su recuerdo.

Improvisar: existir en el presente. Contemplar, aceptar, asir suavemente y luego dejar ir, permitir nuevas llegadas.

Deconstruir apenas en nuestra ilusión los designios del tiempo.
Ficha técnica:
Yesica Alonso
Julio Arias
Guadalupe Colman
Lucas Díaz
Nicolas Ferreira
Mariela Loza
Emanuel Ludueña
Verónica Maseda
Lia Mazza
Victoria Viberti
Piano:
Ignacio Gómez Bustamante
Fotos:
Tamara Ludueña
Noel Roffë
Paula Schilling
Dibujos:
Hernán Bermúdez
Iluminación:
Luciana Giacobbe
Asistencia general:
Sol Regal
Dirección:
Emanuel Ludueña

Funciones: viernes 16, 23 y 30 de noviembre a las 21 .
Precio $25 y $20 con descuento para estudiantes y jubilados

Adelantos: en noviembre "CAER"

un dúo de/por
Carlos Osatinsky y Fernando Nicolás Pelliccioli
(ARGENTINA/ALEMANIA)
el que osó superar/en el vuelo a los pájaros/
otra vez una cosa debe saber: ¡caer!
paciéntemente descansar/en la gravedad. (Rilke)



Caemos en gracia o en desgracia. Caemos en cuenta. Caemos enfermos o en una depresión. Caemos en el amor (en inglés: to fall in love). Perceptible o imperceptiblemente, caemos o algo nos cae encima. Paradigmas o sistemas caen y cambian súbitamente: hemos caído del paraíso de inocencia para vivir en esta vida terrena. Nuestros gobiernos y sistemas de creencias, nuestras ideologías caen para dar paso a otros gobiernos, otras creencias, otras ideologías. La bolsa de valores cae y desata una y otra vez pánico y crisis mundial. Recaemos y nos levantamos, o así pareciera ser. Buscamos comprender y describir esta caída. Incluso su misma descripción histórica como fenómeno físico cae y muta, evoluciona entre frustraciones e iluminaciones. Por temor a caernos, a perder el control y quedar atrapados en lo inevitable, avanzamos estáticos.

¿Y si permitiéramos la caída, si nos entregasemos a ese vacío? ¿Si en este constante devenir fuéramos con ojos abiertos hacia el encuentro de aquello original, único e irrepetible que anida en cada instante? ¿Y si este fuera el único y misterioso método?.



“CAER” es un dúo, dos cuerpos que comparten esta metáfora de exploración física y escénica junto a la presencia del espectador confinados en un mismo espacio de posibilidad. Como vehículo de algo que se expresa a través nuestro, que “cae” por medio de nosotros, “CAER” es este proceso de descubrimiento conjunto desde la performance y su realidad poética sobre lo que muta y permanece paradójicamente inmutable; sobre aquello que nos pone cara a cara con los misterios de la existencia y con su espejo: la creación artística. Sobre lo que nos enfrenta así, al fín y al cabo, con el vértigo y la calma del inevitable presente.

Ficha Técnica:
Colaboración artística:
Lilian Mirkin (Argentina)
Trinidad García Espinosa (Barcelona)
Intérpretes, espacio escénico, espacio sonoro y dirección general:
Carlos Osatinsky
Fernando Nicolás Pelliccioli.
Fotografías: Mercedes Appugliese

CAER es una creación independiente realizada con el apoyo de: M.U.N.T. (Museo de la Universidad Nacional de Tucumán) y de Fani Benages Arts Escéniques (Barcelona)
CAER ha sido fue creado en residencia en el M.U.N.T. (Museo de la Universidad Nacional de Tucumán, Argentina) durante marzo y abril del 2008. Ha sido presentado en el M.U.N.T.; El Navegatorio y La Usina (Madrid, España); Espacio Bretón (Barcelona, España.) y en K77 (Berlin. Alemania.)

Breve Biografia Conjunta
Fernando N. Pelliccioli, nacido en Buenos Aires, y Carlos Osatinsky, nacido en Tucumán (Argentina), son bailarines y coreógrafos residentes en la actualidad en Berlin, Alemania. Ellos se encontraron mientras cursaban los estudios en el Taller de danza Contemporánea del Teatro San Martín donde estudiaron, entre otros, con maestros como ser Haichi Akamine y Marina Giancaspro. Luego de sus respectivas experiencias como bailarines en diferentes compañías y coreógrafos en Argentina (Cia. de Danza Contempóranea del Teatro San Martín, Nucleodanza, Antikos, Sísifo Teatro Físico, Grupo de danza contemporánea de Tucumán, etc.), en el año 2000 viajan a Europa con el deseo de expandir sus experiencias profesionales y de vida. Alli profundizan sus estudios con maestros como ser Jeremy Nelson, Susan Klein, Emio Greco, David Zambrano, Angels Margarit, Roberto Oliván, Sasha Waltz, Los Ballet C. de la B., Luis Lara Malvacias.

Desde entonces trabajan como bailarines independientes y creadores en diferentes proyectos de la escena europea, principalmente en España, Bélgica, Suiza, Austria y Alemania junto a Tomi Paasonen, Anna Huber, Toula Limnaios, Davide Camplani, Trisha Brown, Roberto Oliván, Andres Corchero y Rosa Muñóz, Andrea K. Schlewein, Heike Hennig, Helena Lizari, entre otros.
A su vez, ellos transitan un camino de colaboración materializando diversas experiencias artísticas y educativas impulsados por la búsqueda de un lenguaje escénico de apertura y riesgo donde investigan diferentes modos de relación entre intérpretes, obra y espectadores. Sus últimos trabajos son “CAER”, “También Tan Poco”, improvisación en escena con 11 bailarines, “La Inmediatez de la Presencia Pura” y “Pido el Silencio”, creada para el Grupo de Danza Contemporánea de la Provincia de Tucumán, estrenados en diciembre del 2005 y “Winners” bajo la dirección de Helena Lizari en Barcelona, España.

Como educadores han dictado cursos y talleres en Kassel, Berlin, Barcelona, Granada, Madrid y en Argentina Buenos Aires, Jujuy y en numerosas ocasiones en la provincia de Tucumán. Han sido invitados a dictar clases en el Taller de Danza del Teatro General San Martín en Buenos Aires, y en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán.

Única Función:Jueves 26 de noviembre a las 20 hs
Entrada general $25.- Estudiantes y jubilados $20.-

martes, 8 de septiembre de 2009

Arí Axé: El eje sagrado

“Nos arrodillamos en el cielo
Y escogemos nuestro destino
Pero cuando llegamos a la Tierra
Nos impacientamos”
Odú de Ifá Babá Eyiogbé

Todos los domingos de agosto el grupo Odé presenta “Arí Axé : El eje sagrado”, en una puesta que combina expresiones de la danza y la literatura religiosa de origen africano en América. El espectáculo aborda la tradición religiosa afro-brasilera, rescatando de su repertorio movimientos, gestos y simbología relacionados con los distintos momentos de una ceremonia religiosa de Candomblé Especialmente, los que se realizan junto al poste central del templo -la representación del axis mundis (eje del mundo) que en esta religión lleva el nombre de arí axé -.
Haciendo un uso creativo de la tradición, las coreografías tradicionales afro-brasileras se entremezclan con movimientos de danza contemporánea, jazz, flamenco, capoeira y otros surgidos de la investigación coreográfica. El resultado es una combinación de ricas y complejas coreografías y el innovador repertorio musical creado por Fabián Tejada , Director del grupo Kamaruko de percusión argentina que se articulan con textos del cuerpo filosófico-literario de Ifá ( el oráculo sagrado Yoruba).


“ Arí axé es un propuesta de investigar, proyectar y enriquecer la danza afro, que no intenta reproducirla fielmente sino establecer un diálogo y un estado de comunión con las tradiciones afroamericanas”, explica Laura Rabinovich, a cargo de la dirección del espectáculo.


Funiciones: domingos 12, 20 y 27 de septiembre a las 20 h. Entrada $25 y $20 con descuento. Sala Norah Borges del C.C. Borges Viamonte 525.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Primera impresión


Composición de danza y música en tiempo real

La primera impresión es una imagen suspendida en el pasado que se actualiza en el presente. ¿se puede fragmentar el tiempo, puede perder su ininterrumpida continuidad, su dirección irreversible?
¿cómo afecta el factor tiempo en las posibilidades de construcción de (los) relato(s)?
Intérpretes:
Bárbara Hang
Federico Moreno
Juan Leiba
Julieta Rodríguez Grumberg
Lía Mazza
Música:
Jorge Grela / Mauro AP
Ilumninación:
Adrián Cintioli
Producción:
Alexis Losada
Dirección:
Julieta Rodríguez Grumberg
Funciones: 18 y 25 de septiembre a las 21

miércoles, 26 de agosto de 2009

LLega: Mal Amor



Mal Amor es una historia de desamor contada en movimientos musicales.
El final de una en una casa casi vacía.
Una mujer que se marcha y un hombre que sufre y no soporta un nuevo abandono.


Todos los sábados de septiembre, octubre y noviembre se presenta "Mal amor" en el auditorio Norah Borges del Centro Cultural Borges. Se trata de un mediometraje teatral musical. Prescinde de la oralidad y se apoya en la música y la imagen. Es una historia sencilla. Un recorte en el final del final de una pareja. Una fotografía en movimiento para asistir a las emociones que se comprenden y a las que no se pueden compartir.

Mal amor es un mediometraje teatral musical. Una historia sencilla. Un recorte en el final del final de una pareja. Una foto en movimiento de las emociones que se comparten y también de las que no se pueden compartir.

El protagonista emotivo es un hombre mientras que las mujeres de la historia son sus objetos de amor deseados y perdidos. Para ser amadas cuando se alcanzan y aborrecidas cuando se alejan. Aunque la historia no es explícitamente una denuncia funciona como acento de un crimen que se reitera. Una muerte de las tantas que conllevan violencia de género.

Mujeres que viven en la intimidad actos cargados de violencia que se anuncia pero que muchas veces no se detienen.

Mal amor es un trabajo de montaje de muchas piezas para poner en movimiento algo que de todos modos está detenido en el instante que se termina. En el escenario se entreteje la proyección de video y la escena en vivo mientras la banda de sonido de la historia tiene un rol preponderante.

Solamente música.
Nadie canta, nadie dice, nadie explica.


Sala Norah Borges
Funciones: Sábados – 20.45 hs.
Localidades: $ 25 y $20 para estudiantes y jubilados.

Intérpretes:
Miguel Forza de Paul y Andrea Jaet
Participación especial: Carina Conti / Paul Mauch / Gloria Stingo / María Zambelli
Música original: Julián Massaldi
Escenografía y vestuario: Cecilia Zuvialde
Diseño de Luces: Fabricio Ballarati
Asistencia creativa y video: Gabo Baigorria
Colaboración audiovisual: Miguel Zeballos
Producción: Mónica Salerno
Dramaturgia y Dirección: Paula Bartolomé

Agradecimientos:
A Carina, Paul, Gloria y María por participar a pesar del frío y los madrugones.
A Cristian y Joel Drut, a Susana Pampín y a Vilma Rodríguez por los favores y la buena onda.
A Sergio Sorin por la innumerable cantidad de esfuerzos pasados y futuros
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martes, 25 de agosto de 2009

A PROPOS SATIE

"Me llamo Erik Satie como todo el mundo”


ERIK SATIE (1866-1925) atravesó el desolado camino con gran valentía moral y encontró una vía consistente hacia el futuro sólo después de dejar la Schola Cantorum en 1912, ya que era un hombre de ideas que cuestionaba cada aspecto de la heredada tradición decimonónica y rechazaba sus conceptos de expresividad romántica y desarrollo temático. Fue el primero en desafiar la persistente influencia de Wagner en la música francesa y también paso de largo sin remordimientos por el impresionismo y por las seductoras sonoridades de Debussy y de Ravel. En muchos aspectos, su reinterpretación de los conceptos fundamentales que subyacen en el arte deriva más bien de escritores, escultores y pintores más que de algún compositor, aunque siempre era importante para él seguir en estrecho contacto con sus raíces en la música popular.


Sobre SOCRATE

La princesa Edmond de Polignac, de soltera Winnaretta Singer, que disponía de una orquesta de veinticinco músicos, y de un salón de música en el hotel de su propiedad, situado en la avenida Henri-Martin de París, encargó algunas obras, por lo general para recepciones privadas, a Igor Stravinsky Renard (el zorro), Manuel de Falla (el Retablo del maese Pedro) y Erik Satie La vie de Socrate (La vida de Sócrates).



A pesar que la princesa estudiaba griego, Satie tomó la determinación de utilizar una versión francesa de los Diálogos, y escogió deliberadamente la versión “menos lírica” de las existentes, la del filósofo espiritualista del Segundo Imperio, Victor Cousin.


Satie escogió tres diálogos de Platón, El Banquete, Fedro y Fedón, y seleccionó seis fragmentos del primero, tres de Fedro y por último, trece fragmentos de Fedón.
Al limitarse a unir estos fragmentos de los tres diálogos, distinguiendo su procedencia y conservando su orden de sucesión originario, sin añadir una sola palabra de su cosecha, Satie obtuvo un tríptico que pretendía mostrar, a la manera de los antiguos retablos, tres aspectos de la personalidad y el destino del filósofo.


En la primera parte nos presenta su retrato, en la segunda parte, su estilo de vida, simbolizado por un paseo a lo largo de un río en compañía de un joven discípulo; en la tercera parte, su manera estoica de morir.


Para impedir toda identificación de los intérpretes con los personajes –el filósofo y sus discípulos-, Satie pidió además que el reparto se confiara preferentemente a voces de mujer: cuatro sopranos, si era posible, a fin de obtener ínfimas variaciones de matiz en una misma tesitura.
La música de Socrate, “blanca e inmóvil como la Antigüedad”, no sufre, a lo largo de todo el relato dramático que la acompaña, ninguna alteración de carácter emocional.

“Sócrates es, creo, la obra mas importante que Satie escribió. Pero no me sorprende que mucha gente no termine de apreciarla del todo, porque es absolutamente nueva y original. Su innegable helenismo reviste una forma individual que era desconocida hasta ahora. La naturaleza de esto es difícil de definir y, para poder comprenderla, uno tiene que tirar por la borda determinados prejuicios musicales” […]
Charles Koechlin


“Erik Satie”, ReM, 5 de marzo de 1924, pp. 193




Sobre ENTR’ACTE

“Erik Satie, señores, es más joven que todos ustedes, lo que dice es ingenioso y divertido, y no pontifica con tintura roja en su pelo ni con los labios pintados. Ama la vida, la vida más bien sencilla, se atreve a tomar, se atreve a escribir su propia música, y es un placer para él hacerlo sin preguntarse si gustará o desagradará a la izquierda o a la derecha. Se atreve a vivir por su cuenta, no se prohíbe nada, no le prohíbe nada a nadie, a diferencia de esa gente que se rodea de una selecta camarilla para proteger sus ideas tan vacías como el apretón de manos de un político.
Eric Satie es, en mi opinión el compositor francés más interesante de nuestro tiempo, y si colaboro con él en su ballet titulado Relâche, es porque eso es lo que pienso de él, y porque lo considero más joven y más vital que muchos jóvenes caballeros que planean poner la vida como globos aerostáticos.”
Francis Picabia
“Eric Satie”, Paris Journal, 27 de junio de 1924, pp. 1

“Cuando lo conocí a Picabia, me explicó que quería que se proyectara un film entre los dos actos del ballet, como se hacía, desde 1914, durante los intervalos de los cafés concerts. Y yo era la única persona en la casa relacionada con el cine, la única persona a la que podían acudir.
En cuanto al guión, Picabia sólo sabía lo que había escrito sobre una hoja de papel con el encabezamiento de Maxim’s, y grande fue mi satisfacción cuando, al presentarle el film completo, lo escuché reírse de lo que yo había añadido.
Y Satie, ese viejo maestro de la música joven, anotó cada secuencia con un cuidado meticuloso y así preparó la primera composición escrita para el cine “secuencia a secuencia”, en una época en la que los films eran todavía mudos”
René Clair
À nous la liberté y Entr’acte (London, Lorrimer, Lorrimer Publishing, 1970), pp. 108-11


- René Clair (1898-1981) es conocido como uno de los más grandes directores de cine. Su carrera comenzó con Paris qui dort en 1923, y continuó con el episodio cinematográfico entre los actos de Relâche. Esta fantasía surrealista concentró a muchos de los nombres más famosos de la París vanguardista, desde Marcel Duchamp y Man Ray hasta el propio Satie, que fue filmado disparando un cañón desde el techo del Théâtre des Champs-Élysées en junio de 1924. Clair por lo general escribía sus propios guiones, pero en el caso de Entr’acte un breve guión fue suministrado por Picabia. Clair era también un consumado periodista y actor -



Viernes 4 y 11 septiembre – 21.30 hs
Centro Cultural Borges
Viamonte esq. San Martín
Entrada general $ 20 y $ 15 con descuento para est. y jub.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Un ciclo regido por el vértigo de explorar

En Experiencias en escena, del Borges


Escribe: Constanza Bertolini

Algunos espacios de arte tienen construida una imagen, un concepto, una línea que se presenta inequívoca en el imaginario de la gente con sólo nombrarlos. Otros, como el Centro Cultural Borges, no. En él conviven estéticas y disciplinas muy variadas, que no pueden identificarse ni con una corriente ni con una audiencia ni con un estándar de producción. Sin embargo, de todas esas salas que habitan el shopping Galerías Pacífico, hay una que da la nota: la Norah Borges, en el segundo piso, donde reside Experiencias en escena. Allí existe un tutor, un eje que atraviesa sus propuestas: explorar nuevas miradas en relación con las artes escénicas, alentando el cruce.

La curaduría de ese rincón perfilado del Centro Cultural Borges corresponde a Adriana Barenstein y, en consecuencia, la danza tiene un sitio especial, tanto con referencia a talleres y espectáculos, como con el ciclo de improvisación, uno de los pilares del lugar. Debajo de ese paraguas, donde intervienen factores como la casualidad, la síntesis, el azar, la intuición, el error y la deriva, el jueves último se presentó No se puede vivir del amor, improvisaciones a partir de situaciones de pareja, una propuesta ideada por Exequiel Barreras, que seguirá desafiando las coordenadas de la casualidad y el movimiento -por supuesto, con algunas premisas férreas- los siguientes jueves de este mes, a las 20.30.


El cordobés, de 25 años, acaba de llegar de Europa, donde en los últimos meses participó, en distintas ciudades, de experiencias enriquecedoras. Por ejemplo, del programa de entrenamiento coreográfico Siwic, en Zurich, hoy dice que fue "por lejos, la experiencia más interesantes y hermosa" de su carrera. Este paso del inquieto Barreras por Buenos Aires es apenas un stand by en su ruta internacional: con la visa alemana ya emitida, se integrará en septiembre a la compañía de danza de Coburg, Alemania.

Volviendo a la propuesta con título (y finalmente música) de Andrés Calamaro, a partir de determinadas pautas físicas son diez strangers in the night los que, en primera instancia, se revuelcan con Frank Sinatra en el punto de partida de este trabajo que, por sobre todo, es fresco. En parejas intercambiables, homo y heterosexuales, que pueden devenir tríos o cuartetos amorosos, un portero, un nadador con medalla, una oficinista, un farmacéutico, una camarera, un oficial de tránsito, un recolector de basura..., en suma, la decena completa de personajes, alterna su protagonismo mientras se entretejen cuadros muy intensos con situaciones de humor y otras que subrayan el sentido lúdico de este tipo de apuestas. Porque, al fin y al cabo, de eso se trata la improvisación, de un juego (para entendidos), donde el que no arriesga no gana. "Un juego de operaciones realizadas en el instante mismo -dice Barenstein-. Atrapar ese instante en su fugacidad es lo que nos proponemos en este ciclo".
Constanza Bertolini

Diario La Nación.
Sección Espectáculos
Miércoles 12.08.2009